Actualizado hace 388 días
Una gran pieza de mármol blanco manchada en grises. Mide 3 metros y 47 centímetros de largo por un metro y 22 de ancho. Está sostenida por cuatro patas de hierro forjado, entrelazadas una a otra, bañadas en negro y decoradas con sencillas revueltas y volutas. Es el corazón de Casa Arzak, el epicentro de su mundo, la mesa donde todo tiene lugar.
(Juan Mari Arzak) "Hay una mesa en mi casa, bueno yo le llamo mi casa porque yo nací ahí. Es el restaurante, aunque yo vivo en otra casa, pero nací en esa casa. Además, encima de la cocina, en una habitación. Y siempre digamos esa mesa de la cocina ha sido la mesa de reunión, la sala, la comida... Ha sido absolutamente todo para mi vida. La ama, el servicio, yo, las camareras... Todos estábamos allí, después del servicio comíamos y allí estábamos. Para mí, no sé... es de las cosas más importantes, la más importante del Arzak, eh. Era toda la vida, igual que los caseríos, la vida se hace en la cocina, pues la vida se ha hecho en esa mesa".