Actualidad Actualizado hace 374 días
De la calle al interior pero sin perder la esencia del grafiti, un arte que hace pensar, que hace sentir, y que ahora se le reconoce la categoría de arte mayor.
Son 17 graffiteros o escritores, como les gusta que se les llame, de todo el Estado. Han vestido de color las paredes de la sala de la Caja Vital en Gasteiz en la exposición "Inside, arte urbano".
La mayoría son trabajos sobre pared, como en la calle, pero también hay grafitis sobre lienzo y esculturas.
Estas, por ejemplo, son de Belin, el Antonio López del graffiti según los expertos.
(Miguel Ángel Belinchón, Belin) "Bueno, no sé, no. Bueno, yo soy más rápido (risas). No sé. Es diferente. Diferente técnica, diferente visión. Tampoco para mí, no he inmortalizado la ciudad, ¿no? He inmortalizado un momento. Yo inmortalizo más a la gente, ¿no? Inmortalizo amigos".
Belin cree que es bueno que el grafiti pase de la calle al interior de una sala o un museo. Para él lo importante es que esté en todas partes.
(Miguel Ángel Belinchón, Belin) "Poder enseñar a la gente y que vea que el grafiti, lo mismo que tenemos pintado en la calle lo tenemos pintado aquí dentro. Entonces, ahí se dan cuenta un poco de que... A ver si empiezan a cambiar un poco el chip, se dan cuenta de que es un arte contemporáneo, una técnica pictórica supercontemporánea, o sea, actual en el mundo entero".
La exposición estará abierta hasta marzo. Luego volverán a pintar de blanco todas las paredes, porque el grafiti, ya sea en la calle o en el interior, es efímero, nace para luego desaparecer.